La logística en México está entrando en una fase de transformación. En un contexto caracterizado por la digitalización, la sostenibilidad y la demanda de entregas más rápidas y seguras, el país se perfila como un actor clave en las cadenas de suministro de América del Norte. Para 2025, la "demanda logística" emergerá como uno de los temas más significativos para la economía nacional, impulsada por el crecimiento del comercio electrónico, la reconfiguración de las cadenas globales y las nuevas demandas de los consumidores.
De acuerdo con la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), el transporte de carga crecerá 5.2% anual, debido principalmente al dinamismo del T-MEC y al aumento de las exportaciones a Estados Unidos y Canadá. Este aumento del volumen de mercancías representa un reto a gran escala para las infraestructuras logísticas del país, que deben evolucionar en términos de capacidad, eficacia y seguridad.
Al mismo tiempo, la logística sostenible gana terreno. El programa Transporte Limpio de la SEMARNAT está fomentando el cambio hacia vehículos más limpios y se espera que en 2025 el 30% de las flotas mexicanas incorporen tecnologías híbridas o eléctricas. Esta transformación responde tanto a las nuevas normativas medioambientales como a un consumidor más concienciado.
La digitalización juega un papel central en este panorama. Tecnologías como el blockchain, los sistemas de gestión en la nube (TMS) y el Internet de las Cosas (IoT) están redefiniendo los estándares de eficiencia, transparencia y trazabilidad. Un estudio de Statista estima que, para 2025, el mercado de soluciones logísticas digitales en América Latina alcanzará los 12.000 millones de dólares. Sin embargo, el proceso avanza a ritmos desiguales. Mientras que a nivel global el 45% de las empresas ya ha completado su transición digital, en México sólo el 35% lo ha logrado, debido principalmente a los altos costos iniciales y a la resistencia al cambio de los sectores tradicionales.
La inteligencia artificial también está revolucionando la logística. Ya se utilizan herramientas basadas en IA para optimizar la colocación de productos, prever necesidades de espacio o anticipar picos de demanda. Según Maersk y su Logistics Trend-Map 2025, diez tendencias están redefiniendo el sector, entre ellas la monitorización en tiempo real, la resiliencia financiera y el uso intensivo de la digitalización. Además, la incertidumbre geopolítica exige una mayor diversificación de las cadenas de suministro.

