La Industria Nacional de Autopartes (INA) manifiesta su preocupación ante la decisión del gobierno de los Estados Unidos de elevar del 25% al 50% los aranceles a las importaciones de productos clasificados como derivados de acero y aluminio provenientes de México, en el marco de la Sección 232 de su legislación comercial.
Esta medida impacta la competitividad de la industria mexicana de autopartes, y a la estabilidad de las cadenas de suministro altamente integradas en América del Norte, afectando la producción de vehículos en toda la región.
La INA advierte que las nuevas disposiciones arancelarias impactan particularmente a los fabricantes mexicanos de autopartes que emplean acero y aluminio como insumos esenciales para producir componentes críticos como motores, estructuras de carrocería, sistemas de frenos, arneses, y módulos de seguridad, entre otros. El aumento en costos derivado de esta medida afecta de manera inmediata el cumplimiento de los tiempos de entrega bajo esquemas de producción “just in time”, comprometiendo la continuidad operativa de toda la cadena automotriz norteamericana.
La INA continuará colaborando con los distintos actores públicos y privados para preservar la estabilidad de la industria, proteger el empleo y reforzar el papel estratégico del sector como motor del crecimiento económico nacional y plataforma exportadora global.

