El Informe Anual 2024 de la Iniciativa de Deslocalización(LINK) muestra que la deslocalización y la inversión extranjera directa (IED) han contribuido a la creación de 244.000 nuevos puestos de trabajo en el sector manufacturero estadounidense durante el año pasado, lo que eleva el total a 1,7 millones desde 2010. Los derechos de aduana parecen ser un factor cada vez más importante, con un aumento del 454% de la influencia prevista para 2025, mientras que los incentivos gubernamentales muestran una tendencia a la baja. La mayoría de los nuevos empleos se concentran en los sectores de alta y media tecnología, como la electrónica, las baterías para vehículos eléctricos y los equipos de transporte, con localizaciones predominantes en Texas, Carolina del Sur y Misisipi.
A pesar de los progresos realizados, persisten criticidades estructurales: escasez de mano de obra cualificada, incertidumbre normativa, elevados costes de producción nacionales (estimados entre un 10% y un 50% superiores a los de los mercados extraterritoriales) y escasa deslocalización en los sectores de baja tecnología. La Iniciativa Reshoring hace hincapié en la urgencia de una política industrial nacional dirigida a desarrollar el capital humano mediante el aprendizaje, la racionalización del uso de aranceles y la adopción generalizada del análisis del coste total de propiedad (TCO).
Las previsiones para 2025 indican un descenso de los anuncios de empleo, actualmente en 174.000 nuevos puestos, aunque la tendencia podría invertirse con indicaciones más claras de la administración. El presidente de la Reshoring Initiative, Harry Moser, reitera que la deslocalización y la IED son elementos estratégicos indispensables para la reindustrialización de Estados Unidos.

